Con el paso de los años, la temática musical que todos conocemos por el nombre de la Salsa, se ha convertido en el embajador por excelencia de la expresión musical afro-caribeña en el mundo, esto muy a pesar de ser la expresión musical más reciente entre todas las que puedan reclamar la identificación como género musical en la amalgama hispano-parlante.
La historia de cómo la Salsa alcanza este lugar en la preferencia de los amantes de la música tropical a nivel mundial, es, indudablemente, una muy interesante, aunque algo compleja. En los párrafos que leerán a continuación hemos de delinear su historia con el propósito de establecer una justa perspectiva.
La necesidad, hermana de la invención
Es universalmente aceptado que el término Salsa, comenzó a utilizarse, en lo que a su identificación como la música tropical se trata, a finales de la década del 1960, por el empresario Jerry Masucci y aquellos relacionados con su sello musical Fania Music and Tapes. Fue la Fania quién, a través de su presentación musical afro caribeña, llevó esta música alrededor del mundo, elevando esta temática musical dentro de la conciencia de los bailadores.
El siempre bien recordado “Rey de la Música Latina”, el gran Tito Puente se opuso tenazmente a la identificación del término Salsa con los ritmos que representaban la tradición musical afro-caribeña. “Yo toco Mambos y Son Montunos, la salsa es algo que se come”, siempre nos recordaba.
Pero Masucci, en el esfuerzo por mercadear el producto de su disquera se encontraba frente a un verdadero dilema. Como podría mercadear la gran cantidad y variantes en los ritmos que componen la amplia gama musical antillana, a bailadores que para comenzar no entendían el idioma castellano.
¿Como explicar un Mambo, una Guaracha, un Cha Cha Chá, un Guaguancó, una Guajira, una Charanga, una Pachanga, o un Merengue, a alguien que desconoce la tradición cultural y musical afro-antillana?
¿De donde sale la Salsa?
Como el que esta en el lugar correcto al momento correcto, la Salsa se presentó ante Masucci, como solución a su problema. Esto, por supuesto, a través de intermediarios.
La primera referencia a la Salsa como referencia a la música afro-antillana se remonta a Cuba a finales de la década del 1920. El tema musical Échale Salsita, de Ignacio Reynoso, establece el punto de partida para el análisis genético de la rítmica salsosa. Incluso, a partir de ese momento la referencia a la palabra salsa en cuanto a la terminología musical hace aparición en una veintena de ocasiones en diferentes temas musicales que aluden a la sabrosura rítmica en lo que a la música refiere.
El polifacético presentador de las Estrellas de Fania, Israel “Izzy” Sanabria, se dio a conocer entre los melómanos de la época como “Mr. Salsa”, e, inclusive, la tablilla de su vehículo también hacia gala de ese apelativo. Como el promotor mas visible de la salsa por muchos años algunos le han mencionado como el progenitor del término en el ámbito musical.
Sin embargo, una historia que ha ganado credibilidad con el paso de los años nos remonta a Venezuela a finales de la década del 1960. Durante un concierto donde participaba la Orquesta de Richie Ray, el locutor venezolano Phideas Danilo Escalona, mientras entrevistaba a Ray, le preguntó, ¿como llama usted esa música que toca donde hay una mezcla de jazz, rock y latino?
Ray le contestó “mi música es como el kétchup, le da un sabor diferente a la comida”. “¿Como una salsa”?, comentó Escalona, a lo que Ray contestó de manera afirmativa. De inmediato Escalona presentó a la orquesta de Richie Ray de la siguiente manera, “ahora con ustedes la salsa de Richie Ray y Bobby Cruz”. A su regreso a Nueva York los músicos le comentaron a Masucci, y se dice que ese fue el momento donde se engendró la Salsa.
Por cierto sobre el nombre de Richie Ray, la Orquesta que originalmente fue fundada por Ray Maldonado y Bobby Cruz, inicialmente se conoció como Richie, Ray y Bobby Cruz. Richie y su hermano Ray Maldonado, también conocido como “Mr. Trumpetman”, eran ambos protagonistas, junto a Bobby Cruz, en la orquesta. Sin embargo, con el paso del tiempo, la coma desapareció y Richie Maldonado se convirtió en Richie Ray.
El comienzo de la Salsa
Cuando Richie le mencionó el suceso ocurrido en Venezuela a Masucci el empresario de inmediato entró en cuenta de que la Salsa era el tema que necesitaba para trabajar el conjunto de géneros musicales de su sello disquero, bajo un nombre que enmarcaría todos los sonidos sincopados de nuestra nomenclatura musical. Luego de la revolución cubana, la penetración musical a través del puente Cuba-Nueva York, cerró.
Poco después acontecimientos como la muerte de Buddy Holly, Richie (Valens) Valenzuela, y Jiles Perry “The Big Bopper” Richardson, durante aquella noche que siempre se recordó como el día en que murió la música, poco después, la entrada de los Beatles a los Estados Unidos y el efecto de esta nueva mezcla musical en el sonido neoyorquino dio paso a nuevas vertientes musicales.
De inmediato el Bugalú, y el Shingaling, se abrieron paso y el nuevo sonido de Nueva York se comenzó a gestar. A esto se añadía la influencia boricua procedente de la Isla del Encanto al sonido que se cocinaba en los barrios latinos de la ciudad de Nueva York, y de esa mezcla surge el hijo bastardo del Son Montuno cubano que muy pronto comenzó a recorrer el mundo bajo el nombre de Salsa.
Ya para finales de los 1960′s todo estaba listo y de momento el decir, “vamos a bailar Salsa”, se aceptaba en corrección de bailemos Mambo, Montunos o Guarachas. La música afro-caribeña estaba a punto de enfrentar una explosión nunca antes vista y el sonido de una herencia musical de más de un siglo viajaría al frente como la representación genérica de nuestra música ante el mundo.
Los puristas al debate
Durante años, los puristas han mantenido un debate desconociendo a la Salsa como un género musical, reclamando que esta es, sencillamente, un ritmo.
Luego de cuatro décadas bailando Salsa es tiempo que comencemos a reconocer que el ritmo ha comenzado a llenar los requisitos que, indiscutiblemente, ganan el reconocimiento del melómano internacional como un género musical de primer rango.
En primera instancia, para que un ritmo musical sea reconocido como un género es necesario que su nombre sea reconocido por todos de manera indudable. Aunque cuando hablamos de salsa, reconocemos la de tomates, de espagueti y muchas otras, cuando nos referimos a la Salsa, todos sabemos que nos referimos a la gozosa música que propone a nuestra cadencia caribeña en apasionada acción. Luego de cuarenta años, nuestra gesta musical, a nivel mundial es sin lugar a dudas, reconocida como la Salsa.
Segundo, y más importante aún, para que un ritmo sea reconocido como un género, este debe tener su propio baile. Gracias al pionero Eddie Torres, padre del baile en dos, la Salsa encontró un estilo que ha convertido al mundo en salseros durante las últimas dos décadas. Este es el estilo que se enseña a bailar en cualquier salón de baile en el mundo.
Finalmente, la longevidad es el tercer requisito, y después de cuatro décadas bailando Salsa, debemos entender que este requisito también se ha cumplido a cabalidad.
Por consiguiente, la próxima vez que asista a un club de baile y escuche a un instructor marcando el compás de un, dos, tres, cinco, seis, siete, reconozca que al marcar los pasos y tirar el pasillo esta tomando un paso más hacia el reconocimiento y la consagración final de la Salsa como un género musical.
Por Juan A. Moreno-Velázquez





